![]() | NOTICIAS / ECONOMÍA / Jueves 17 de Mayo de 2012 / 11:37 Hay un estancamiento en la toma de decisionesEs una de las conclusiones del análisis de coyuntura del Instituto de Economía del CPCE. |
En su análisis mensual de la coyuntura el Instituto de Economía del Consejo Profesional de Ciencias Económicas (CPCE) subrayó que hay una desaceleración en la actividad y que la pérdida paulatina de superávit fiscal está dejando al Gobierno nacional sin recursos para hacer política expansiva. En ese contexto, apuntaron un “estancamiento” en la toma de decisiones de los agentes económicos. Víctor Peralta planteó que la economía doméstica se está moviendo en un contexto restrictivo tanto interno como externo. Las previsiones de crecimiento para el mundo hoy son más bajas que a fines de 2011, sobretodo por que la Eurozona no logra superar su crisis de solvencia (el ratio deuda-PBI es muy alto). En el caso de Brasil, está desacelerando lo que genera un brote negativo de expectativas para Argentina: “La devaluación del real tiene un impacto negativo para nosotros a corto plazo, pero a mediano plazo nos beneficiará por la mayor actividad que les generaría”. En el análisis de Latinoamérica, el economista planteó que –en una década de crecimiento histórico para la región- hay hoy dos modelos que se reflejan en la prima de riesgo de los países (Chile, Uruguay, Perú, Colombia se “pueden financiar barato”) y en la captación de inversión extranjera (“donde la discriminación hacia Argentina no es por los datos, sino por la historia de incertidumbre”). Guillermo Pizarro planteó la caída que vienen registrando el nivel de actividad industrial y de demanda laboral (“que refleja las expectativas empresarias”), a lo que se suma una baja en la tendencia del consumo. En lo que hace a los pilares del modelo, la balanza comercial –por las restricciones a las importaciones- viene acomodándose, en cambio el superávit fiscal cayó 55% en un año. “Para hacer política expansiva el superávit debería ser más alto porque también se redujo su poder adquisitivo”, enfatizó Peralta. Respecto del gasto en subsidios, en el primer trimestre se usaron 33 mil millones de pesos (5 mil millones más que en el mismo período de 2011). “Hay una expansión de la base monetaria, con una variación anual del 31% -dijo Pizarro-. El eje es mantener las reservas, cerrar la salida de dólares y tener al BCRA como prestamista de última instancia. No hay intención de financiarse en el exterior”. De cara al resto del año, los economistas diseñaron dos escenarios posibles. En el más ortodoxo habría un freno en el crecimiento del gasto público, se permitiría una mayor devaluación, una liberación de importaciones, un acuerdo con el Club de París y el establecimiento de un programa monetario. El otro contexto es más heterodoxo, con más gasto público, más controles sobre las importaciones, habilitar una brecha mayor entre el dólar oficial y el blue, seguir sin arreglar con los organismos internacionales y aumentar el financiamiento del Tesoro con el Central. Según el Instituto, las mayores chances son para este segundo esquema; es decir, una continuidad del modelo. |
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